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Seguimos con nuestro particular repaso de los próximos destinos a los que VANAS DIVE irá de viaje.  Nos vamos alejando cada vez un poco más y nos detenemos en dos de los lugares más representativos del Mediterráneo: las islas de Ibiza y Formentera.

Forman parte del conjunto de islas que componen la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, uno de los destinos turísticos preferidos de nuestro país. También conocidas como las Islas Pitiusas, recibieron este nombre por parte de los antiguos griegos, quienes las llamaron así debido al elevado número de pinos que poblaban la superficie. En esta época ancestral, los griegos también decidieron separar las Islas Baleares en dos grupos: las ya mencionadas Pitiusas y las Gimnesias (Mallorca y Menorca).

Sigamos avanzando en la historia de Ibiza y Formentera, pero vayamos a una época mucho más contemporánea. Nos situamos en los años 60. Ambas islas basaban la mayor parte de su economía en la agricultura, pero fue a partir de esa década cuando floreció el boom turístico con el que las Islas Baleares todavía mantienen un estrecho idilio.

Ibiza sobretodo, se convirtió en la isla de la paz y el amor de la mano del espíritu hippie que caló muy hondo y fue uno de los principales reclamos y focos de atención para atraer turismo. Pero el propio turismo se descontroló; y en consecuencia todo lo que lo rodeaba. Se vivieron años de lucha e incerteza debido a que la construcción intensiva de todo tipo de edificaciones pensadas en el turismo de masas, provocó auténticos desastres ecológicos, factor que obligó a modificar la legislación referente a la construcción en las islas.

Por suerte para todos aquellos que amamos el buceo y en consecuencia la vida marina, Ibiza y Formentera siguen manteniendo un encanto especial. Su temperatura siempre ideal, sus playas de arena dorada y sus aguas cristalinas son un reclamo más que suficiente para practicar el submarinismo en un entorno privilegiado. Los islotes de Las Margalidas o Es Vedrá, cuevas submarinas como la de La Catedral o los fondos salvajes de Tagomago, al norte de Ibiza, son algunos de los ejemplos más claros de lo fantástico que resulta la práctica del submarinismo en este paraíso.

Por este y otros motivos, las zonas de buceo que van desde las costas entre el sur de Ibiza y el norte de Formentera, han sido declaradas por la UNESCO Reserva Natural Submarina Patrimonio de la Humanidad. Sus aguas pueden presumir de ser unas de las más ricas en diversidad de especies de todo el Mediterráneo. Podremos disfrutar de todo tipo de erizos y estrellas de mar, algas, esponjas, anémonas e infinidad de clases de peces como meros, barracudas o dentones.

Si te parecen motivos suficientes para venir, resérvate del 18 al 25 de septiembre para no dejar pasar la ocasión de disfrutar de un viaje inolvidable.

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